ADIÓS A LAS
SUPOSICIONES
Hoy más que nunca debemos estar conscientes
que la comunicación organizacional interna es
un puente comunicante entre seres disímiles, que
incluye y no excluye; que debe ser eficiente (no
siempre es necesaria una gran inversión) y eficaz;
y que debe entregar indicadores concretos de
gestión (nada queda al azar).
as grandes organizaciones en el mundo están cada
día más convencidas que la ecuación matemática que
define si son competitivas o no es la suma de sus Activos
Tangibles -maquinaria, edificios, instalaciones, stocks…- más
los Intangibles traducido en Capital Intelectual que tienen su
origen en los conocimientos, habilidades, valores y actitudes
de las personas.
En nuestro país, en especial las empresas chilenas y en
menor medida las transnacionales, el Capital Intelectual -en
la mayoría de los casos- no aparece reflejado en los estados
contables ni financieros de las organizaciones y/o empresas.
Sin embargo, hoy por hoy es la principal ventaja estratégica
en las compañías que buscan alcanzar resultados óptimos en
términos de propuesta de valor, operatividad, financiamiento
y rentabilidad.
En ese contexto, en que se busca la tan anhelada
competitividad -qué hace distinta y más atractiva a esta
empresa de aquella otra- la
comunicación organizacional
interna
está llamada a cumplir un rol estratégico y a
ser una herramienta de gestión que busque cumplir
objetivos transversales a toda la organización y que debe
fundamentarse en tres ejes principales:
la empresa y la
actividad que realiza
;
las personas
que permiten alcanzar las
metas; y
la interrelación entre las dos primeras
a través de
la comunicación escrita, digital y, sobre todo, interpersonal.
GESTIÓN COMUNICACIONAL CON RESULTADOS:
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REPORTAJE